Pasaje 17

Florencia Temperley

JUEGO SUSPENDIDO
Todo juego, cuando realmente lo es, reclama para sus protagonistas cierta dosis de autismo, de desaprensión hacia las miradas ajenas. Los chicos y también los artistas ( al menos aquellos que no se han sobreadaptado en exceso ), prescinden en sus prácticas de la presencia del observador; prefieren un jugador más .No hay inocencia en esta demanda : si el que mira de afuera no juega, definitivamente es el espectador distante que en última instancia corrobora la jerarquía de un mundo hecho a la medida de los adultos vigilantes y los niños vigilados. Juegos y artes requieren algunas complicidades.
Florencia Temperley, en un deliberado tono hospitalario ( en su sentido más desangelado ), alberga en asépticos espacios a esos “nenes” y nenas”dibujados apenas con una línea sutil de tinta o borroneados con carbonilla. Los soportes expresivos, ploteos, fotografías , provenientes del repertorio del diseño y la publicidad, y graffitis, del arte urbano , refuerzan ese carácter distanciado y melancólico con el cual compromete nuestro rol de observadores.
Porque las “criaturas”de Florencia suspenden sus juegos y nos miran. Juegan a no jugar y al cambiar su estatuto son ellos quienes nos someten al más intenso de los cuestionamientos .a la más profunda de las demandas. Hasta sus juguetes parecieran haber sufrido una extraña mutación : la ternura del osito de peluche en violencia de viruta de acero, el color de los globos en luto negro, la hamaca en pura ortopedia ...Hay algo brutal que no concuerda en la diversión forzada de la nariz roja y el perfil de la “vuelta al mundo” con la mirada de esa chica disfrazada de pequeña payasa .Su ámbito ya no es el de una salita rosa, celeste o amarilla sino ese cuarto despojado, carente de puertas y ventanas, sometido al rigor del aislamiento y el silencio...
El árbol blanco (¿ del conocimiento?) que sirve de introducción y epílogo a la muestra-instalación , articulado paródicamente como un artefacto mecánico y acompañado por feroces perros guardianes de alambre quizás no remita al mítico jardín del Edén , al Paraíso Perdido de la infancia , sino a esa otra promesa de felicidad futura que estos chicos ven en los raros juegos de los grandes.
Héctor Medici, Curador

FLORENCIA TEMPERLEY

• Nace el 29 de mayo de 1973 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina

• Comienza su carrera artística en el año 2000 en la ciudad de Nueva York donde realizó un postgrado en fotografió y estudios en pintura y dibujo. Continuó sus estudios en Argentina en Centro Cultural Ricardo Rojas.

• Desde el año 2005 realiza clínica de obra con la artista plástica Dolores Casares.

• Ha participado en muestras grupales e individuales en Nueva York y en la ciudad de Buenos Aires.
Artistas que participan en la muestra:


BARTOLOMÉ MITRE 1559 | Lunes a viernes de 11 a 19hs | BUENOS AIRES | ARGENTINA | TEL: 4371-1651 | espaciodearte@ospoce.com.ar