Pasaje 17

Sarasqueta - Castillo

"Las nubes no son esferas, las montañas no son conos, las líneas costeras no son círculos y la corteza no es lisa, así como el rayo no viaja en línea recta."

Benoit Mendelbrot

En franca oposición a los parámetros de la ciencia newtoniana, que concibe el mundo bajo las leyes inmutables de un aparato de relojería que debe ser exorcizado de toda tentación de retorno a un temible caos primigenio, B.M. intuye, en su estudio sobre los fractales, que las formas con que se manifiesta ese mundo son muchísimo más diversas, complejas y azarosas que las dibujadas en el mapa unidimensional de la ciencia reduccionista. Las propiedades refinadas de las formas naturales, como puede ser la turbulencia del viento o el modo en que el agua desgasta el cauce del río, fueron ignoradas largo tiempo por la geometría y remitidas a las descalificaciones de formas ¨desordenadas¨ o "caóticas". Arte y ciencia europeos descartaron, a diferencia de la mayoría de las culturas orientales, un repertorio de formas que responden a irregularidades y fenómenos imprevisibles bajo la sospecha de socavar las ilusiones de orden y belleza..

Shen Tsung-Ch´ien (1781 d. J. C.) en el "El arte de la pintura" nos señala que: "Toda materia está formada por fuerza acumulada. Por eso las ondulaciones de las puntas de las colinas, cada árbol y cada roca están poseídos de una fuerza vital inherente a ellos. Son multifacéticas pero ordenadas, quizás existen en número reducido pero nunca están secas o muertas. Cada una tiene su forma propia y juntas ofrecen una unidad de relación. Todas las cosas son diferentes en forma y en tamaño pero todas están gobernadas por esa fuerza de vida y poseen la belleza de la vida. Esto es lo que denominamos shih, fuerza de Movimiento".

¿Pero es posible registrar desde la esfera de la práctica artística esa tensión que une sutilmente la determinación de lo inorgánico, regulada por las leyes físicas y químicas de la materia y esa otra cosa que, desde lo biológico, reclama insistentemente las complejidades de lo heterogéneo, de lo diverso e imprevisible? ¿Aquello que llamamos vida, no es acaso un requerimiento imperioso de lo temporal, esa otra dimensión que hace de la espacialidad su soporte?

Daniela de Sarasqueta y María González Castillo proponen, desde medios expresivos disímiles una reflexión estética que enriquece este interrogante, desplazando la fría investigación científica a una dimensión cercana a los hallazgos de Mandelbrot y Tsung-Ch'ien.

La instalación de Daniela de Sarasqueta remite a una alegoría donde la vida transcurrida permanece sin embargo como testimonio en modestas cáscaras de naranjas alguna vez consumidas. Pero, en vez de ser concebidas como desechos, esas cáscaras recuerdan su condición de sabios contenedores alimenticios. La artista opera con ellas como objetos preciosos, las cubre de una urdimbre tejida, las sutura con los hilos y las técnicas aprendidas en su infancia de veranos solares. Tributo y ritual reverente, también nos recuerda que la arbitraria dicotomía con la que habitualmente enfrentamos aquello que llamamos Naturaleza y lo que denominamos Cultura es funcional al desprecio y destrucción de los generosos dones de la primera.

María González Castillo, a partir de una laboriosa investigación sobre los límites de la materia, de las densidades y los tintes, exhibe una obra austera, concebida desde una rigurosa monocromía y pautada por criterios de exhibición temporales (video) y espaciales (pintura). La metamorfosis a la que somete sus imágenes es registada paso a paso, secuenciando los procesos de mutación, de avance, retroceso y detención de las formas. De tal manera es el mismo proceso de consolidación o disolución de las mismas, a veces detenido en el montaje del video o la imagen bidimensional de la pintura, el que establece las directrices de la lectura casi hipnótica de la obra. Como la fuerza de la vida, nos interroga con su transcurrir entre azaroso y necesario más allá de todo inicio y todo final.

Héctor Medici
Julio 2009
Artistas que participan en la muestra:


BARTOLOMÉ MITRE 1559 | Lunes a viernes de 11 a 19hs | BUENOS AIRES | ARGENTINA | TEL: 4371-1651 | espaciodearte@ospoce.com.ar